Una vez más la Federación de Servicios (FES) de UGT Sevilla denuncia la inseguridad que sufren en su trabajo diario los vigilantes de seguridad por la dejadez de la Delegación del Gobierno. Este organismo es el encargado de autorizar los medios de defensa de los que pueden disponer los vigilantes de seguridad en cada servicio.Pero, a la vista de las últimas agresiones, queda claro que no se está teniendo en cuenta la peligrosidad de los lugares en los que los vigilantes desarrollan sus funciones por encima del negocio de las empresas del sector. Al no disponer de medios, como un arma, con los que defenderse y desempeñar su labor están poniendo a estos profesionales en grave peligro.La última agresión se produjo el día 25 de junio en el Colegio Público Pío XII de Sevilla cuando uno de los vigilantes del centro sorprendió a dos personas en el interior. Uno de los intrusos, al verse sorprendido y sin mediar palabra, hirió gravemente al vigilante de seguridad (que responde a las iniciales FJJF) con una arma punzante. La rápida actuación de su compañero, que lo trasladó al hospital más cercano, salvó su vida. Pero este no es un hecho aislado puesto que otro agresor, unos días antes, intentó herir a un vigilante que inspeccionaba las instalaciones del colegio público Vélez Guevara sin que se tengan que lamentar en este caso heridas físicas.Desde la Federación de Servicios de UGT exigimos que se revisen los contratos y lugares en los que los vigilantes desarrollan sus funciones. Que pese más la integridad de los profesionales del sector que las cuentas de resultados de sus empresas y exigimos, además, que se faciliten medios adecuados de defensa y acompañamiento para que no se repitan las agresiones que podrían poner en peligro la vida de los profesionales de la seguridad, hombres y mujeres, en el cumplimiento de su trabajo.